𝗘𝗹 𝗱𝗶𝗿𝗲𝗰𝘁𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝗻𝗮𝗿𝗿𝗮𝘁𝗶𝘃𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮𝘁é𝗴𝗶𝗰𝗮
𝗘𝗹 𝗱𝗶𝗿𝗲𝗰𝘁𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝗻𝗮𝗿𝗿𝗮𝘁𝗶𝘃𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮𝘁é𝗴𝗶𝗰𝗮Hace unas semanas Mara Seminario, ex jefa, mentora y amiga soltó una pregunta para el análisis, de esas que solo pueden ser calificadas como “correctas”.¿En qué...
Estrategias
¿En qué lugar de la estructura de una empresa pondrías a un director de Contenidos?
Inmediatamente regresé al 2018 (¿o 2019?), cuando en una sala de reuniones de la revista Semana Económica, su entonces director, el gran David Reyes Zamorame dijo inflamado:
Escrito por Miguel Ugaz Gaviño - 13 Jul 2025
Tiempo de lectura: 3 minutos
𝗘𝗹 𝗱𝗶𝗿𝗲𝗰𝘁𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝗻𝗮𝗿𝗿𝗮𝘁𝗶𝘃𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮𝘁é𝗴𝗶𝗰𝗮
Hace unas semanas Mara Seminario, ex jefa, mentora y amiga soltó una pregunta para el análisis, de esas que solo pueden ser calificadas como “correctas”.
¿En qué lugar de la estructura de una empresa pondrías a un director de Contenidos?
Inmediatamente regresé al 2018 (¿o 2019?), cuando en una sala de reuniones de la revista Semana Económica, su entonces director, el gran David Reyes Zamorame dijo inflamado:
“Carajo, en las empresas debería existir el puesto de director de narrativa estratégica”.
Me llevé la pregunta de Mara, y la reflexión de David, y recordé las épocas en que le enseñaba a mis alumnos de primer ciclo de comunicaciones la teoría del Dircom de Joan Costa.
Me llevé la pregunta de Mara, y la reflexión de David, y recordé las épocas en que le enseñaba a mis alumnos de primer ciclo de comunicaciones la teoría del Dircom de Joan Costa.
Para Costa, quien decía que la comunicación es “estrategia para la acción” el Dircom (o director de Comunicación), debía estar a la derecha del CEO, ser su consultor permanente y tener una mirada holística de la organización. Estratega, generalista y polivalente, le llamaba.
(Perdón por tanta teoría, ya llego al punto).
La pregunta es si los tiempos que corren no obligan también al Dircom a ser ese director de narrativa estratégica que mencionó David.
Si el contenido está en todos lados, y debe ser uniforme y consistente en cada punto de contacto con las audiencias, por qué no sería necesario tener una función que lo conceptualice, estructure, lo difunda en toda la organización y se asegure de que este llegue correctamente a todas las audiencias, no solo para generar una buena imagen y cuidar la reputación, sino para impulsar negocios.
Piénselo de esta manera: si los puntos de contacto de una empresa con sus audiencias están en todo lados, desde el discurso del CEO y su perfil en LinkedIN, hasta en la conversación telefónica de un vendedor, pasando por la comunicación de marketing, ¿no se requiere una mirada que integre los mensajes de la organización (comunicación), con los distintos dolores de las audiencias (marketing)?
La intersección de ambas –comunicaciones y marketing– es el contenido que moviliza y crea buena reputación, pero también fideliza y genera valor (S/).
Eso es lo que necesita escuchar (y entender) su CFO. Por supuesto, luego le pedirá las cifras de resultados en dinero.
Crear este contenido y asegurar su integridad debería ser la verdadera, y primera función de las comunicaciones hoy.
Recordando un poco más, alguna vez un necio habló de un “director de conversación”.
Pero esa es otra historia.
Pero esa es otra historia.