𝗘𝗹 𝗽𝘂𝗹𝗽𝗼 𝗣𝗮𝘂𝗹 𝘆 𝗹𝗮 𝗜𝗔
𝗘𝗹 𝗽𝘂𝗹𝗽𝗼 𝗣𝗮𝘂𝗹 𝘆 𝗹𝗮 𝗜𝗔Doce años después de que el ya olvidado pulpo Paul predijera el campeonato mundial de España, una IA entrenada por científicos del instituto Alan Turing del Reino Unido analizó...
Storytelling
𝗘𝗹 𝗽𝘂𝗹𝗽𝗼 𝗣𝗮𝘂𝗹 𝘆 𝗹𝗮 𝗜𝗔
Escrito por Miguel Ugaz Gaviño - 13 Jul 2025
Tiempo de lectura: 3 minutos
𝗘𝗹 𝗽𝘂𝗹𝗽𝗼 𝗣𝗮𝘂𝗹 𝘆 𝗹𝗮 𝗜𝗔
Doce años después de que el ya olvidado pulpo Paul predijera el campeonato mundial de España, una IA entrenada por científicos del instituto Alan Turing del Reino Unido analizó los resultados de partidos internacionales de fútbol desde 1872, para predecir al campeón de Qatar 2022.
Si uno lee “científicos del instituto Alan Turing”, lo mínimo que puede hacer es escuchar. No por nada hablamos de quien fuera padre de la informática moderna.
Según la IA la cosa iba así: el ganador sería Brasil, seguido por Bélgica, Argentina, Francia e Inglaterra.
La realidad fue esta: Argentina Francia, Croacia, Marruecos, Holanda.
Ahora, en cada paréntesis está la posición final de los países de la lista original de la IA de Turing:
Brasil (7), Argentina (1), Francia (2), Inglaterra (6). La supuesta sub campeona, Bélgica, acabó en puesto 21.
Si usted apostó algún dinerillo, cosa que no recomiendo, siguiendo las predicciones de la IA, de seguro que se arrepintió.
En todo esto pensaba hace unos días, mientras cerraba una presentación que hice para el evento #GXD24deImpulse.
Me pidieron hablar de storytelling a una audiencia que respira performance, y que venía de escuchar toda la mañana acerca de CRM, Growth, Inbound y una serie de cuestiones técnicas que se alimentan de contenido para funcionar.
Más allá de los consejos sobre cómo construir una historia, quise dejarlos con una reflexión: la IA puede automatizar una serie de tareas mecánicas y simular sentimientos para generar piezas de comunicación, pero aún será difícil que pueda predecir que Lio Messi, luego de perder dos Copas Américas y un Mundial, iba a conducir una épica perfecta, que Marruecos sería la gran sorpresa o que Bélgica no pasaría fase de grupos.
Esas son situaciones que siguen dependiendo de la voluntad, el carácter, el talento humano y, por supuesto, del azar. Y lo mismo pasa con la comunicación, una función natural replicada hoy por la IA. Sin embargo, creo que aún falta mucho para que pueda generar contenidos que repliquen 100% el sentimiento humano.
Sí, ya sé que cada vez se le parece más, pero no hay que tener un ojo muy entrenado para identificar textos o imágenes tan artificiales como un jugo de cajita.
Mientras tanto, lo repetí durante mi presentación, escuchemos a nuestras audiencias y dejemos en los comunicadores la tarea de crear ese contenido que mueva la rueda del negocio. Eso sí, también sugerí que nos pidieran cuentas, y nos obligaran a tomar responsabilidad en la generación de valor.
Si algún día la IA llega a remplazar la misma condición humana que te puede llevar a ganar un mundial, o a escribir una obra como 100 años de soledad, la discusión ya no será sobre marketing, comunicaciones o negocios, sino que tocará preguntarnos si estamos dispuestos a ceder nuestro rol de sapiens.
Hasta entonces rogaré para que, llegado el día, mi cafetera conectada a internet no intente asesinarme una mañana cualquiera.
Si uno lee “científicos del instituto Alan Turing”, lo mínimo que puede hacer es escuchar. No por nada hablamos de quien fuera padre de la informática moderna.
Según la IA la cosa iba así: el ganador sería Brasil, seguido por Bélgica, Argentina, Francia e Inglaterra.
La realidad fue esta: Argentina Francia, Croacia, Marruecos, Holanda.
Ahora, en cada paréntesis está la posición final de los países de la lista original de la IA de Turing:
Brasil (7), Argentina (1), Francia (2), Inglaterra (6). La supuesta sub campeona, Bélgica, acabó en puesto 21.
Si usted apostó algún dinerillo, cosa que no recomiendo, siguiendo las predicciones de la IA, de seguro que se arrepintió.
En todo esto pensaba hace unos días, mientras cerraba una presentación que hice para el evento #GXD24deImpulse.
Me pidieron hablar de storytelling a una audiencia que respira performance, y que venía de escuchar toda la mañana acerca de CRM, Growth, Inbound y una serie de cuestiones técnicas que se alimentan de contenido para funcionar.
Más allá de los consejos sobre cómo construir una historia, quise dejarlos con una reflexión: la IA puede automatizar una serie de tareas mecánicas y simular sentimientos para generar piezas de comunicación, pero aún será difícil que pueda predecir que Lio Messi, luego de perder dos Copas Américas y un Mundial, iba a conducir una épica perfecta, que Marruecos sería la gran sorpresa o que Bélgica no pasaría fase de grupos.
Esas son situaciones que siguen dependiendo de la voluntad, el carácter, el talento humano y, por supuesto, del azar. Y lo mismo pasa con la comunicación, una función natural replicada hoy por la IA. Sin embargo, creo que aún falta mucho para que pueda generar contenidos que repliquen 100% el sentimiento humano.
Sí, ya sé que cada vez se le parece más, pero no hay que tener un ojo muy entrenado para identificar textos o imágenes tan artificiales como un jugo de cajita.
Mientras tanto, lo repetí durante mi presentación, escuchemos a nuestras audiencias y dejemos en los comunicadores la tarea de crear ese contenido que mueva la rueda del negocio. Eso sí, también sugerí que nos pidieran cuentas, y nos obligaran a tomar responsabilidad en la generación de valor.
Si algún día la IA llega a remplazar la misma condición humana que te puede llevar a ganar un mundial, o a escribir una obra como 100 años de soledad, la discusión ya no será sobre marketing, comunicaciones o negocios, sino que tocará preguntarnos si estamos dispuestos a ceder nuestro rol de sapiens.
Hasta entonces rogaré para que, llegado el día, mi cafetera conectada a internet no intente asesinarme una mañana cualquiera.